¿Por qué quise llamar mi diario electrónico “diario solitario”?
Porque voy a escribirlo a solas, acompañado sólo por mis pensamientos, mis alegrías y mis dolores.
Porque el ser humano necesita estar solo: para repensar sus cosas, reflexionar sobre lo visto, planear su futuro y soñar.
Si nos quedamos atrapados por el trajín cotidiano, si tenemos tiempo sólo para correr, llamar, discutir y mirar la tele, quedamos sin soledad.
Y quedarse sin soledad significa privarse de una vida plena, una vida feliz.